La conección de dos universos paralelos nunca podrían haber dado mejor resultado de símbolos tan opuestos según muchos, universos los cuales vivían una situación parecida pero no iguales. La creencia en el objetivo escencial de la vida yacía en el borde de un hilo, pero con una simple expresión de afecto logró transformar lo increíble en lo absoluto. ¿Cómo alguien podría actuar así en mi vida? Al principio no lo creía probable, pero el relucir de sus cristales me decían lo contrario: caíste, y no puedes escapar.
Es así, desde la más increíble carne que había probado, hasta una simple despedida que de simple no tenía nada. El raciocinio no dió oportunidad alguna y simplemente cedió ¿Por qué? Es algo que, en el centro los cultivos no dió a explicar. Simplemente un nuevo suplemento que de simple no tenía nada.
¿Quién habrá probado fruto más dulce como el de nuestras vidas? ¿Qué habría sido de mi campo, sin tu sustancia? No lo sé... lo único que sé es que la química de nuestros componentes hacen que el sabor de nuestros frutos sea el más dulce.
Manuel Fernández Obando, 17 de Enero del año 2013
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